La unidad exterior es la parte del aire acondicionado que más discusiones da en un piso: con los vecinos, con la comunidad y, a veces, con el propio equipo, que rinde mucho peor si lo encierras o lo pones al sol de la tarde. Antes de decidir la marca o las frigorías, conviene decidir dónde va a vivir esa caja durante los próximos quince años. Aquí repasamos las opciones que vemos en los pisos de Badalona y lo que suele salir bien y mal en cada una.
Primero, lo que necesita la máquina
La unidad exterior tiene que soltar el calor que saca de tu casa. Para eso necesita aire: espacio delante del ventilador para que el aire caliente se aleje y espacio detrás para que entre aire fresco. Si el aire caliente que expulsa vuelve a entrar por detrás, el equipo trabaja cada vez con aire más caliente, consume más y en los días fuertes de agosto acaba parando por alta presión. Los fabricantes indican en el manual unas distancias mínimas a paredes y techos; como regla de oficio, un palmo largo por detrás y bastante más por delante.
La segunda condición es la distancia a la unidad interior. Cuanto más cerca, mejor: menos tubo, menos carga de gas adicional y menos puntos donde pueda aparecer una fuga. Un tramo de tres a cinco metros es cómodo; a partir de ahí hay que mirar la longitud máxima del modelo.
Balcón o terraza: la opción más cómoda
Si el piso tiene balcón, suele ser la mejor ubicación. La máquina queda accesible para el mantenimiento, el desagüe se resuelve fácil y la instalación es rápida. Lo que hay que vigilar:
- La barandilla no es un escondite. Si la unidad queda pegada a un murete ciego o encerrada en un armario de obra, pierde rendimiento. Las celosías abiertas funcionan; las puertas cerradas, no.
- La orientación. En fachadas al sur y al oeste, la tarde castiga. Un pequeño tejadillo que no tape la salida de aire ayuda más de lo que parece.
- Las vibraciones. Siempre sobre soportes con antivibratorios. Apoyada directamente en el suelo del balcón, el zumbido se transmite a la vivienda de abajo.
Fachada con escuadras
Colgar la máquina en la fachada, bajo una ventana, es habitual cuando no hay balcón. Técnicamente funciona muy bien porque tiene aire por todas partes. El problema es otro: afecta a un elemento común del edificio y a la estética de la fachada. Muchas comunidades lo tienen regulado en sus estatutos o en acuerdos de junta, y algunas exigen que las máquinas vayan a la cubierta o a un patio. Antes de pedir presupuesto, pregunta al administrador si hay algún acuerdo sobre aparatos en fachada. Nosotros no instalamos en fachada principal sin que el cliente lo haya consultado, porque retirar una máquina meses después sale más caro que haberlo preguntado.
En fachada, además, el mantenimiento necesita acceso desde la ventana o con medios de altura. Tenlo en cuenta en un tercero o un cuarto.
Patio de luces y galería
En muchos edificios de los años sesenta y setenta de barrios como Sant Roc, La Salut o Llefià, la cocina y la galería dan a un patio interior. Es una salida lógica para la unidad exterior porque no se ve desde la calle. Pero tiene dos riesgos:
- Ruido rebotado. El patio actúa como una caja de resonancia. Un equipo que en la calle apenas se oye, en un patio estrecho se nota en todos los dormitorios que dan a él, sobre todo de noche. Aquí compensa elegir un modelo con buen nivel sonoro exterior y dejarlo en modo nocturno.
- Calor acumulado. Si varias vecinas y vecinos han puesto su máquina en el mismo patio, en pleno verano el aire ya está caliente. Las del fondo sufren más.
La galería cerrada con cristales es la peor opción si no se deja una abertura permanente frente al ventilador. La hemos visto muchas veces: el equipo enfría bien en junio y en agosto se para cada media hora.
Azotea o cubierta comunitaria
Subir la máquina a la azotea resuelve la estética y el ruido para tu piso, pero no siempre es buena idea técnica. Desde un primero o un segundo supone muchos metros de tubo, a veces por encima de la longitud permitida por el fabricante, y hay que pasar las líneas por un patinillo o por fachada. Además, en la azotea hace falta permiso de la comunidad para ocupar espacio común y un acceso cómodo para las revisiones. En áticos y últimos pisos, en cambio, suele ser la ubicación ideal.
Si en tu edificio ya hay otras máquinas en la cubierta, pregunta cómo se hizo: normalmente la comunidad tiene fijado un sitio y una forma de pasar los tubos.
Cuando la exterior no cabe en ningún sitio
Hay pisos donde no hay balcón, la comunidad no permite fachada y la azotea queda lejos. Las alternativas son un equipo por conductos con la máquina en un punto del edificio donde sí se admita, o un equipo compacto sin unidad exterior, que necesita dos agujeros en la pared y rinde bastante menos. Para un salón grande en Badalona, un compacto se queda corto; para un despacho, puede servir. Si tienes varias estancias, a veces una sola exterior multisplit en el único hueco disponible resuelve lo que dos máquinas no podrían; lo explicamos en la página de aire acondicionado 2x1 y en la de instalación por conductos.
Ruido y vecinos: lo que evita problemas
La mayoría de quejas de ruido no vienen de un equipo defectuoso, sino de una mala colocación: máquina apoyada sin antivibratorios, soportes flojos que vibran con el tiempo o ventilador orientado directamente hacia la ventana del dormitorio del vecino. Lo que hacemos siempre:
- Orientar la salida de aire lejos de ventanas ajenas cuando se puede elegir.
- Poner silentblocks y revisar el apriete de los soportes.
- Llevar el desagüe a un bajante o a un sitio donde no gotee sobre el balcón de abajo, que es la otra queja clásica.
Si tienes dudas sobre tu caso, mándanos por contacto o WhatsApp una foto del balcón, del patio o de la fachada y una de la estancia que quieres climatizar. Con eso ya podemos decirte qué ubicación tiene sentido antes de hablar de precios.