Un aire acondicionado de más de doce o quince años que se estropea no siempre hay que tirarlo, pero hay tres situaciones en las que reparar suele ser tirar el dinero: cuando usa gas R-22, cuando el fallo es el compresor y cuando la fuga ya se ha recargado más de una vez. Fuera de esos casos, una placa electrónica, un ventilador o un condensador de arranque pueden alargar varios veranos la vida de un equipo que funciona bien.
Lo primero: ¿qué gas lleva tu equipo?
Mira la etiqueta de características de la unidad exterior, normalmente en un lateral. Busca la palabra «Refrigerant» o «Refrigerante». Encontrarás uno de estos tres:
| Gas | Equipos típicos | Qué significa hoy |
|---|---|---|
| R-22 | Instalados hasta mediados de la década de 2000 | No se puede recargar. Cualquier fuga es, en la práctica, el final del equipo. |
| R-410A | Más o menos de 2005 a 2018 | Se repara y se recarga, aunque el gas es cada vez más caro. |
| R-32 | La mayoría de equipos domésticos actuales | El estándar actual en splits de vivienda. |
El caso del R-22 no es una opinión nuestra. El Reglamento (CE) 1005/2009 sobre sustancias que agotan la capa de ozono solo permitía usar hidroclorofluorocarburos regenerados o reciclados en el mantenimiento de aparatos de aire acondicionado y bombas de calor hasta el 31 de diciembre de 2014 (artículo 11). Desde entonces no se puede recargar un equipo con R-22. El reglamento no obliga a retirar los equipos que siguen funcionando: puedes seguir usándolo mientras no pierda gas. Pero en cuanto necesita recarga, no hay reparación legal posible más allá de adaptaciones con otros gases que, en un split doméstico de esa edad, rara vez compensan.
Averías que sí suelen merecer la pena
- Condensador de arranque o del ventilador. Pieza barata. Síntoma típico: la exterior zumba pero no arranca, o el ventilador no gira.
- Sonda de temperatura. El equipo se para o da un código de error concreto. Suele resolverse en una visita.
- Motor del ventilador interior. Si el resto del equipo está sano, se cambia y listo.
- Placa electrónica. Depende mucho de la marca y de si aún hay repuesto. En modelos de las marcas grandes suele haberlo; en marcas que ya no se comercializan, no.
- Fuga localizada en una unión abocardada de un equipo con R-410A o R-32: se rehace la unión, se hace vacío y se recarga.
Como orientación del mercado en la zona, una reparación de este tipo con la pieza incluida suele moverse entre 90 y 400 €, según la avería y el modelo. Antes de reparar te decimos si hay repuesto y cuánto sale.
Averías que suelen significar cambiar
Compresor
Es el corazón del equipo. En un split doméstico, cambiar el compresor implica la pieza, recuperar el gas, soldar, hacer vacío y recargar. Sumado, se acerca mucho o supera la mitad de lo que cuesta un equipo nuevo instalado, y el resto de la máquina sigue teniendo la misma edad. Salvo equipos grandes o casos muy concretos, no lo recomendamos.
Fugas que vuelven
Si ya te recargaron gas hace uno o dos veranos y vuelve a enfriar poco, hay una fuga que nadie localizó. Recargar sin encontrarla es pagar por un gas que acabará en la atmósfera. Cuando la fuga está en la batería de aluminio de la unidad interior o exterior, que es algo frecuente en equipos viejos cerca del mar por la corrosión, la reparación deja de tener sentido.
Batería exterior corroída
En Badalona, a pocas calles de la playa, las aletas de la unidad exterior se deshacen con los años. Si al pasar la mano se desmoronan o las ves blanquecinas y comidas, el equipo pierde capacidad aunque no tenga fuga, y la fuga suele llegar poco después.
La cuenta que conviene hacer
Una forma sencilla de decidir: suma el coste de la reparación y compáralo con el de un equipo nuevo instalado de la misma potencia. En nuestra web tienes precios orientativos de un split 1x1 hasta 3.000 frigorías y de un 1x1 hasta 4.500 frigorías. Si la reparación pasa de un tercio de esa cifra y el equipo tiene más de diez años, lo razonable suele ser cambiar.
Además, un equipo actual con tecnología inverter consume bastante menos que uno de hace quince años que arranca y para a plena potencia. No damos cifras de ahorro sin ver tu equipo y tu factura, pero la diferencia se nota en un verano de uso diario.
Si decides cambiar: lo que se aprovecha y lo que no
- Tubos de cobre: los de un equipo con R-22 no se reutilizan con los gases actuales, por aceite y por presiones. Con R-410A a R-32, a veces sí, si están en buen estado, bien aislados y el diámetro coincide.
- Soportes y desagüe: suelen aprovecharse, lo que abarata algo la instalación.
- El gas del equipo viejo: no se suelta. Se recupera con máquina y el equipo se entrega a un gestor. Desconfía de quien te propone desmontarlo «rápido» cortando tubos.
Cuándo ni reparar ni cambiar
A veces el equipo no tiene avería. Filtros tapados, una unidad exterior con las aletas llenas de polvo y pelusa o un mando con el modo «seco» o «ventilación» activado dan la sensación de que «ya no enfría». Antes de pedir una reparación, limpia los filtros y comprueba el modo. Si sigue igual, mándanos por WhatsApp o el formulario una foto de la etiqueta de la unidad exterior: solo con saber el gas y el año ya podemos orientarte sobre si vale la pena una visita.